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Azul, Ambar y Milo - Abril 2012 |
La posición de los hermanos
es muy importante para tener en cuenta. Y leyendo esto dirás, “algo más?” y si,
pero sucede que este que pasó, que dejó a tu hijo sordo, o con cualquier otro
problema, no le paso solo a el a vos , o al padre, también le pasa a la
familia, incluyendo a los abuelos, tíos, primos. Cuando Milo comenzó a usar
audífonos tenia 3 meses. Le explicamos a nuestras hijas de 5 y 3 años que su
hermano no escuchaba bien y que esos aparatitos le iban a ayudar a escuchar. Azul,
la mayor tuvo dos reflexiones que me dejaron pensando, y llorando también. La
primera, me dijo “ si otros bebes se ríen de él yo les voy a dar una piña”,
Tome aire y respondí como se espera responde una madre responsable, tranquila,
(¡cuan lejos estaba de eso!!!) “Hija, si alguien se ríe de tu hermano vos no le
tenés que pegar una piña, vos tenes que explicarle porque usa los audífonos y
porque no tiene que reírse de él”. Azul pensó un ratito y dijo “ Yo le voy a
explicar, pero después le voy a pegar una piña”.
Los hermanos no la pasan bien.
No solo por los celos normales que causa el ver a mamá y papá encima del chico
que tiene el problema, sino también desde su lugar de hermanos. Sufren lo que
le esta pasando al otro y además muchas veces se creen causantes del problema.
Esto ultimo puede sonar
ridículo, pero sucede que el narcisismo normal del niño lo lleva a creerse el
centro del universo, causante de la felicidad, y porque no de los problemas de
sus seres queridos. Otro aspecto que debemos considerar me la hizo pensar la 2da
frase de Azul, “-mamá, yo no voy a ser más Azul ahora” curiosa por el comentario le pregunté“-¿y quien vas a ser?”
“-voy a ser la hermana del sordo”.
Nosotros
nos definimos en función de otros, así nos sentimos más gordos que….., más altos
que……con más suerte que……, etc.
Y también no podemos
ocultar como familia, que el tener entre sus miembros a alguien con alguna
dificultad pasa a ser un referente. Yo
me llamo Roberta y eso ya es diferente, pero sin dudas si alguien se refiere a
mí va a decir “Roberta, la bajita, la mamá del nene sordo”, y ojo! Lo puse
como 2da descripción, suele ser lo primero que se dice al referirse a mi en la
mayoría de los ámbitos sociales en los que me encuentro involucrada.
A los chicos, tener un hermano con alguna dificultad los hace
redefinirse dentro y fuera de la familia. Surgen en ellos deseos encontrados,
broncas, odios, recelos, y a la vez intenciones de protegerlos y cuidarlos.
Todo eso junto, dependiendo del lugar que uno ocupe en la familia y del tipo de
relación previa entre todos los miembros.
Los grupos de ayuda a los
distintos trastornos y discapacidades, involucran al miembro que lo padece, y
considera la asistencia a padres. Pocos o ninguno incluye a los hermanos.
Siempre me gustó que el grupo de Alcohólicos Anónimos cuente con un espacio para amigos y familiares de la persona con el problema.
Pensemos que como padres
tenemos que acompañarlos a que pasen el momento como lo hacemos nosotros. Ellos
suelen pasar más tiempo junto al hermano con discapacidad y escuchando lo que
opinan sus amiguitos u otros nenes en el colegio, cumpleaños, club, barrio,
debiendo enfrentarse a situaciones muy fuertes que no siempre están preparados
a superar.
Tener en cuenta:
-Explicar de manera
sencilla pero con la verdad que problema tiene el hermano o hermana.
-explicar que cambios se
van a producir en la dinámica normal de la familia debido a esta situación.
-dar un pequeño pantallazo
de cómo serán los próximos años del chico y de toda la familia
-dejar lugar para que
cuestione y se exprese acerca del tema.
Muchas veces los chicos no
quieren compartir sus sentimientos o pensamientos con nosotros los padres, dado
que no quieren causarnos problemas o hacernos sentir mal. Nos protegen del
dolor que ellos mismos sienten.
También le adjudican súper poderes a sus pensamientos creyendo que
se ha hecho realidad algún deseo hostil. Sintiéndose culpables de lo que le paso a su hermano. Es
común que se incrementen los celos, pero también hay casos que los hermanos se
convierten en sobreprotectores del niño al que ven como más débil.
Teniendo en cuenta lo
anteriormente descripto, pensemos si tenemos cerca un referente adulto
importante para tus hijos, puede ser un tío/a, un abuelo/a alguien que nos
pueda ayudar a contener a los chicos. Esta persona que tenga la posibilidad de
conversar y explicar lo que sucede, dado que normalmente pueden surgir inquietudes que no se tratan con nosotros los
padres.
Hace poco asistí a un
taller para padres de la John Tracy Clinic, que se dictó en la Ciudad de buenos Aires, donde la Lic. Mary Beth Goring , hablando de los hermanos se decía que son innumerables las variantes de
conducta según millones de variantes también, pero lo que si es seguro, es que
estos hermanos crecen con amplitud de pensamiento respecto a la existencia de diferencias y con
una mayor aceptación de las mismas
respecto a otros chicos. También valoran más lo que tienen y desarrollan un
concepto de lealtad admirable.
En nuestra experiencia es
completamente así. Azul y Ámbar tienen una mirada de amor con su hermano que
emociona. Un sentido de la protección que a veces hay que frenar para que no lo
inhiban, es como si tuviera 2 madres más. Como mama el desafío es estar con
cada uno en lo que más necesita. Es lo que sucede a todas las madres, ¿no?.
Cuando Milo fue operado
tuvimos que viajar dejar a las nenas al cuidado de las abuelas. Fue una época
donde Milo nos necesitaba más, obvio que lo explicamos pero no siempre se
entiende . La idea es no faltar a cada hijo para que puedan ser compasivos
entre ellos.
Hoy se pelean como todos los hermanos y se unen frente a un extraño como una pared de hierro.